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Arreo: el arriero va

08 de septiembre de 2016, 11:13. Por: Juan Pablo Russo. Fuente: Escribiendo Cine.

Arreo: el arriero va

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El retrato de los Parada, una familia de gauchos trashumantes malargüinos, lleva al documentalista Néstor “Tato” Moreno a transitar por lo que en un principio podría ser una simple historia sobre el arreo de cabras en la cordillera de Los Andes a una propuesta reflexiva acerca de cómo el “progreso” amenaza la subsistencia de quienes ejercen trabajos que se halla en vía de extinción.

Eliseo Parada y su esposa, son puesteros trashumantes de Malargüe, tienen dos hijos, pero uno emigró a la ciudad para continuar sus estudios universitarios (y buscar otro tipo de vida). El otro sigue trabajando con ellos, pero también tiene dudas sobre su futuro. Esta vez, los cuatro realizarán el arreo de cabras por los parajes del sur cuyano dando origen a una serie de reflexiones que van desde el progreso, las tradiciones, el desarraigo y hasta del esfuerzo y la poca ganancia que genera un trabajo que se se contradice con lo que paga el consumidor final.

De entrada da la sensación de que Arreo (2015) va a ser un documental de observación sobre una familia dedicada al arreo de cabras dentro del contexto paisajístico de la cordillera de los Andes en el sur cuyano. Pero a medida que los minutos pasan. la historia toma otros carriles y se convierte, más allá del retrato, en una suerte de reflexión sobre un abanico de temas familiares, laborales y hasta económicos que hacen que el relato crezca combinando lo observacional con lo periodístico, sin por eso alejarse de lo cinematográfico.

Otro de los aciertos de Arreo es lo técnico. Moreno, también encargado de la fotografía, logra imágenes de una belleza suprema que capturan no solo el alma del paisaje, sino también la de sus protagonistas. Imágenes que acompañadas por el uso del sonido ambiente crudo en combinación de la banda musical (no abusiva) generan los climas que la historia necesita para no solo quedarse en lo bello sino transmitir sensaciones.

Arreo no es un documental más. Tiene historia, tiene cinematografía y cuatro personajes que alejados de toda abulia cuestionan, generan preguntas y buscan respuestas acerca de lo que eligieron ser y hacer.

Fuente: Escribiendo Cine